Año 1933. Veinte años atrás, Katsuzo se enamora de una geisha que le da una hija. Cuando tratan de huir, son atrapados y, la mujer, asesinada ante de sus ojos. Años más tarde, siendo todavía una niña, entrega a su hija a Osode, una antigua amante y actual regente de la casa de geishas Yokiro, la más importante del sur de Japón. Ahora Momokawa, que es como se hace llamar la hija de Katsuzo, ha crecido y se ha convertido en la geisha de mayor prestigio del Yokiro.



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