Bernie Lootz es el tipo más desgraciado de Las Vegas. Todo cuanto toca se estropea, incluyendo su matrimonio y la relación con su hijo. Algunos años antes, Bernie había sido un jugador lleno de deudas, especialmente una muy considerable en el Shangri-la, el casino de Shelly Kaplow. Cuando no pudo pagar, Shelly le salvó la vida, saldando sus cuentas pendientes pero, también le destrozó una rodilla y lo obligó a trabajar en el Shangri-la hasta que saldara su deuda. Cuando Shelly se dio cuenta de que la mala suerte de Bernie era contagiosa, lo convirtió en el «gafe oficial» del casino: su sola presencia en una mesa en la que alguien estuviera ganando, bastaba para acabar con la buena racha. A pocos días de que Bernie pueda saldar la deuda con Shelly, aparece a Natalie, la nueva camarera del Shangri-la.


