Recién puesto en libertad, Lucas decide cambiar de vida y ser un ciudadano respetable pero, cuando entra en un banco es tomado como rehén por un atracador. Sin embargo, dados sus antecedentes, la policía cree que Lucas está implicado en el atraco.
Pierre Brochant y sus amigos organizan todos los miércoles una cena que es una especie de apuesta: el que invite al idiota más extraordinario será el ganador. Una noche, Brochant está pletórico: ha encontrado una auténtica joya, un idiota integral. Se trata de François Pignon, un chupatintas del Ministerio de Finanzas con una gran pasion por las construcciones hechas a base de cerillas. Lo que Brochant ignora es que Pignon es un auténtico gafe, un maestro en el arte de provocar catástrofes.