martes, 7 de julio de 2026
lunes, 1 de junio de 2026
sábado, 24 de septiembre de 2022
jueves, 17 de marzo de 2022
viernes, 25 de febrero de 2022
domingo, 20 de febrero de 2022
Con "La aventura" (1960), "La noche" (1961) y "El eclipse" (1962), Antonioni se despega por completo del neorrealismo. Escapa del entorno de escasez que solían mostrar Vittorio de Sica ("Ladrón de bicicletas" o "Umberto D.") o Roberto Rossellini ("Roma, ciudad abierta", "Paisá", "Alemania, año cero"). De alguna manera, completa las intenciones de Federico Fellini en películas como "Los inútiles" y específicamente "La dolce vita", donde se percibe un vacío existencial cada vez más grande.
Antonioni nunca se alejó de su objetivo. No le interesaba retratar el bullicio o lo popular. Lo suyo era algo mucho más sutil y sensible. Cada uno de sus planos lo confirma. Su mirada está puesta en los silencios, en los objetos, en las risas y los besos, en las miradas y los abrazos, en la música y en la quietud. Todos esos elementos que por separado parecen un cliché y que, juntos, componen un cuadro hermoso y perfecto. Y, a todo esto, Monica Vitti como diosa de la trílogia.
Retrato de la vida cotidiana de un matrimonio burgués que atraviesa una crisis de pareja. En Milán, tras visitar a un amigo enfermo terminal en un hospital, el escritor Giovanni Pontano acude a una fiesta para celebrar la publicación de su último libro. Mientras, su mujer, Lidia, visita el lugar donde vivió muchos años atrás. Más tarde, durante la noche, ambos acuden a una fiesta en la mansión del Sr. Gherardini, donde ambos comienzan a flirtear; Giovanni con la hija del anfitrión, y Lidia con un playboy.







.png)






