Sobre una imagen siempre azul, una banda sonora entretejida de voces, de efectos sonoros y música, intenta ser una especie de retrato de Derek Jarman y sus experiencias con el SIDA, además de un análisis de los conceptos asociados al color azul. Todo ello sin concesiones al sentimentalismo o a la autocompasión e incluso recurriendo, de vez en cuando, a la ironía o el humor.

