La actriz Sandrine Bonnaire debuta en la dirección con este documental que realiza un retrato sensible de Sabine Bonnaire, una joven mujer autista, hermana menor de la actriz, y la persona más cercana a ella. Sabine Bonnaire sufre desde siempre trastornos mentales relacionados con el autismo y depende de atención permanente. En la actualidad, vive en una residencia especializada. Su hermana cuenta su historia apelando a archivos personales recopilados durante un cuarto de siglo, entre fotos y filmaciones familiares, para contar la vida de Sabine y la evolución de su enfermedad. Poco a poco, su hermana identifica la razón de su deterioro de los últimos años: la internación en una institución psiquiátrica donde la medicación ha tenido efectos peores que los de la enfermedad que debía tratar.

