El oyabun (jefe yakuza) del clan que controla el juego en un distrito de Tokio, muere súbitamente y, sus seguidores, tienen que decidir acerca de su sucesión. Los mafiosos eligen al recto y leal Nakai pero, rechaza el nombramiento aludiendo que no es discípulo directo del oyabun fallecido. De modo que sugiere que el escogido sea Matsuda, el siguiente en la línea sucesoria. Pero Matsuda está cumpliendo sentencia en prisión.


