martes, 2 de junio de 2026

 

Summers retrata con su cámara a varios personajes muy populares en otra época, pero completamente olvidados en su vejez: un artista bohemio, El Gran Gilbert; un boxeador imbatible, Paulino Uzcudum; una estrella del fútbol que brillaba en los cromos y hasta en el cine, Guillermo Gorostiza, y un elegante torero, Nicanor Villalta, entre otras personas de sus mismos gremios. Todos muestran la realidad del abandono y la decadencia del olvido. 

Cuando se estrenó, fue un completo desastre de público. El país no estaba preparado para mirarse en el espejo que proponía Summers. Su eslogan publicitario ya lo advertía bien claro: "Si usted quiere ver una película con final feliz, no vea ésta".