Película muda vagamente basada en "El Anticristo" de Friedrich Nietzsche y, además, es un retrato de la actriz Jean Seberg. Se filmó en el apartamento de Seberg en París, con Nico y Tina Aumont. Planos de los rostros de las actrices en un blanco y negro difuso, se suceden expresando sufrimiento y soledad y, en algún momento, algo de alegría.
