En la Yugoslavia del mariscal Tito, debía adorarse a Stalin; tras la ruptura de relaciones con la Unión Soviética, el apoyo al stalinismo se castiga con la cárcel. En un núcleo rural de la Zagora dálmata, la boda de Visnja y Ante atrae a muchos invitados. Entre ellos, un oficial político originario de la zona al que todos respetan, Andrija, y dos agentes de la UDBA (Seguridad del Estado), Kreso y Chazim, cuya presencia crea una sensación de incomodidad en lo que debería ser un ambiente festivo.

