Don Rodrigo Quesada acude al banco para cobrar una pequeña cantidad de dinero cuando se produce un atraco. En la refriega, Rodrigo pierde su dinero y pide al banco que se lo devuelva. Pero el banco argumenta que no puede devolvérselo porque ha sido a él a quien se lo han quitado. Lo que no saben los banqueros es que Rodrigo no transige y no teme enfrentarse con quien sea cuando cree que tiene razón. Es una persona de ideas fijas que no para hasta conseguir todo lo que se propone.

