Una niña decide suicidarse saltando al vacío el día de su undécimo cumpleaños. Por si no fuese ya un caso de por si extraño y doloroso, la chica tenía una sonrisa en su boca antes de lanzarse al vacío, y su familia tarda bien poco en hacer lo indecible para olvidar su existencia. Esto último alerta a los Servicios Sociales que deciden someter a inspección a esta familia aparentemente tan perfecta.
