En "12", un joven checheno de dieciocho años es acusado de asesinar a su padrastro, un oficial del ejército ruso. Su destino está en manos de los los doce miembros del jurado. La decisión debe ser unánime, pero cuando es una vida lo que está en juego, siempre es posible plantear una duda razonable que implique la revisión por parte de cada uno de los miembros del jurado sobre su inicial punto de vista.

