Un muchacho enamorado, acorralado por la timidez, durante el ensayo de una escenificación votiva de la ceremonia de matrimonio, de forma involuntaria, pone en el dedo de una novia muerta, el anillo de compromiso con el que debe desposarse. Lo que ignora el pobre desdichado mortal, es que la novia difunta reclamará sus derechos como "prometida".



