Cuando Bruce Chatwin se estaba muriendo de SIDA, su amigo Werner Herzog le hizo una última visita. Como regalo de despedida, Chatwin le dio su mochila de viaje. Treinta años después, Herzog siguiendo el rastro de su amigo escritor e incansable viajero, recorre los lugares más recónditos del mundo, conociendo personas que recuerdan al escritor y su obra, embarcándose así en un viaje inspirado por la vida nómada del escritor. El documental, en ocho capítulos, es el retrato de dos espíritus nómadas, de la inquietud alemana por explorar el mundo en su vertiente más misteriosa, y del amor por el senderismo como actividad poética y curativa.

