Tras veinte años de ausencia, el agente federal Aaron Falk regresa a su ciudad natals, para asistir al funeral de Luke, su amigo de la infancia, que está acusado de haber matado a su esposa e hijo antes de quitarse la vida, víctima de la locura que ha hecho estragos en la comunidad tras más de una década de sequía. Cuando Falk, a regañadientes, acepta quedarse para investigar el caso, reabre una vieja herida: la muerte de la joven Ellie Deacon. Aaron comienza a sospechar que estos dos crímenes, separados por décadas, están conectados.

