A mediados del siglo XVII, dos jóvenes jesuitas portugueses viajan a Japón en busca de su mentor, el conocido misionero Padre Ferreira. Los últimos rumores indican que, tras ser perseguido y torturado, Ferreira ha renunciado a su fe, algo difícil de creer para los sacerdotes que parten en su búsqueda. Una vez en Japón, vivirán en propia persona el suplicio y la violencia con que las autoridades niponas persiguen a los cristianos, a quienes torturan hasta apostatar, o morir.


