Primera Guerra Mundial (1914-1918). Elizabeth y John llevan un año casados cuando él decide alistarse voluntario para ir al frente. Al acabar la guerra, Elizabeth recibe la noticia de que su esposo ha fallecido en combate. Sin embargo, John no está muerto. Mutilado y desfigurado, se encuentra en un hospital austriaco donde el doctor Ludwig decide practicarle algunas intervenciones, entre ellas, una cirugía estética. A pesar de los consejos del médico para que John regrese a su hogar y con su esposa, éste considera que su vida está acabada y decide seguir constando como fallecido. Con el tiempo Elizabeth se casa. Pero el destino hará que John regrese a casa tras veinte años de ausencia.

