Al doctor Leo Whiset, famoso psicólogo, lo halla agonizante su sirvienta; unos instantes después, muere pronunciando frases sin sentido. La policía cree que se trata de un suicidio y cierra el caso. El periodista de televisión Alex Stedman paciente de Whiset, recibe la visita de Katie, la hija del psicólogo, la cual está absolutamente convencida de que su padre no se suicidó, sino que fue asesinado por uno de sus pacientes.

