Phillippe Abrams es un funcionario de Correos destinado, contra su voluntad, a Bergues, un pueblecito en la frontera con Bélgica. Sin embargo y, a pesar de los tópicos, al llegar allí descubre un lugar idílico y gente encantadora. En cambio, a su mujer, le dice que vive en un auténtico infierno.


