Tbilisi (Georgia), 1992: la era soviética ha finalizado y Georgia debe arreglárselas por sí sola. La guerra civil está arrasando en la provincia de Abkhazia. Para Natia y Eka, de catorce años de edad, la infancia está a punto de acabarse. Eka está creciendo sin su padre, rebelándose contra su preocupada madre y su hermana mayor. Por otro lado, el padre de Natia, un borracho iracundo, tiene aterrorizada a toda la familia. Las dos amigas tampoco pueden hallar la paz fuera de la familia; ni en la escuela, ni en la calle, ni en la cola para el pan. El caos, la inseguridad y el miedo a lo que el futuro depara domina la vida cotidiana. Un día, un admirador de Nadia le entregará una pistola con una bala. Un poco más tarde, otro admirador la raptará.
