Extenuado por el frenético ritmo de la cadena de montaje, un obrero metalúrgico acaba perdiendo la razón. Tras ser dado de alta del hospital, es encarcelado por participar en una manifestación en la que se encontraba por pura casualidad. En la cárcel, también sin pretenderlo, ayuda a controlar un motín y, gracias a tal acción, queda en libertad. Una vez fuera, reemprende la lucha por la supervivencia en compañía de una joven huérfana a la que conoce en la calle.

