Etienne Lantier, un joven desempleado, se establece en Montsou, un pueblo del Norte de Francia. Allí se empieza a trabajar como minero y descubre la miseria, el alcoholismo, las relaciones sexuales sórdidas, la indecencia de hombres como Chaval o la generosidad de Toussaint Maheu; en suma, un mundo de hombres condenados al sufrimiento por el capital. Así es como se compromete con la lucha socialista. Pero algo brilla en medio de tanta miseria: el amor entre Etienne y Catherine. De repente, una depreciación de los sueldos provoca una terrible huelga que será duramente reprimida por el ejército.
La película es secuela de dos realizaciones anteriores; la dirigida en 1963 por Yves Allégret y, por supuesto, la inolvidable realización primigenia de 1913, a cargo de Albert Capellani.

