En junio de 1994, Nicholas Barclay, un niño texano de trece años, desapareció sin dejar rastro. Tres años después, se reciben noticias sorprendentes sobre el caso: el chico ha sido hallado en España y afirma que ha sido torturado por sus secuestradores. Tras la inicial alegría de la familia al recuperarlo, se plantea un problema inexplicable: ¿Cómo es posible que el hijo rubio de los Barclay sea ahora moreno y hable inlés con acento extranjero?...

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