Kim Ki-duk rodó "Amén", íntegramente en Europa. Su cámara sigue la extraña e inquietante odisea de una joven coreana que llega a París en busca de una persona a la que tiene que seguir hasta Venecia y Avignon. Un misterioso personaje que se oculta tras una máscara antigás, la sigue a todas partes y la acosa sin cesar.

