Berlín, 1942. Bruno, tiene ocho años y desconoce el significado de la Solución Final y del Holocausto. No es consciente de las pavorosas crueldades que su país, en plena Guerra Mundial, está infligiendo a los pueblos de Europa. Todo lo que sabe es que su padre -recién nombrado comandante de un campo de concentración- ha ascendido en el escalafón, y que ha pasado de vivir en una confortable casa de Berlín a una zona aislada. Pero, el mundo de Bruno cambiará bruscamente cuando conozca a Shmuel, un niño judío que parece existir en una extraña realidad paralela.



