Tras pasar diez años en Suiza, Marta, junto a su madre y hermana, luchan a diario para integrarse en Reggio Calabria, una ciudad del sur de Italia dominada por la mafia. Aunque Marta trata de familiarizarse con los paisajes, los sonidos y los aromas de la ciudad, sigue considerándose extranjera. Está a punto de participar en la ceremonia de la Confirmación pero, choca con la áspera moral de la comunidad católica local.

