Penúltimo largometraje de Manoel de Oliveira quien, esta vez se divierte con una película de fantasmas en la que un fotógrafo emprende un viaje alucinado tras retratar a la hija difunta de los propietarios de un hotel. Sin caer en la nostalgia del que sabe que la visita de la Parca está proxima, el director nos invita a un viaje mágico en el que la realidad y la ficción se funden para darnos a entender que la vida y la muerte son una y la misma cosa.

