En la acaudalada alta sociedad de Boston de la década de 1930, el matrimonio Barret es admirado por su bienestar y felicidad. Sin embargo, de puertas para adentro, algo falla en su espléndida relación: la esterilidad de Arthur Barret hace imposible la llegada de un hijo. La pareja decide contratar, en secreto, un un hombre fértil de alquiler.
