En los barrios pobres de la capital de Kirguistán, Bishkek, Centaur, de cincuenta años, vive la vida tranquilamente junto a su esposa y su hijo. Antaño fue ladrón de caballos pero, hoy lleva una vida tranquila. Un día, Satyr llega a su casa y le reta a robar los renombrados caballos de una personalidad muy conocida de la ciudad, poniendo de nuevo a Centaur en el centro de atención de todo el barrio.

