La adopción es una tradición ancestral en Kirguistán. En una ceremonia ritual, un recién nacido en el seno de una familia numerosa es entregado por sus padres naturales a una pareja estéril. En el ritual, cinco ancianas preparan al niño y ruegan por su protección y buenos augurios. El pequeño recibe el nombre de Beshkempir, que quiere decir "cinco ancianas". Transcurridos los años, el niño vive una existencia normal y tranquila en su pequeño pueblo. Su vida transcurre al ritmo del trabajo, las sesiones ambulantes de cine y el amor que le inspira su vecina Ainura. Un día, su mejor amigo, celoso de la complicidad de Beshkempir con la chica, le dice que es adoptado.

