Aicha se siente atrapada en su vida con sus padres en el sur de Túnez. No hay perspectivas de cambio. Un día, el monovolumen en el que se desplaza diariamente entre su pueblo y el hotel donde trabaja, tiene un accidente. No hay supervivientes. Sin embargo, no es así. Aicha es la única que ha salvado la vida pero, nadie lo sabe. Al darse cuenta de que ésta podría ser una oportunidad para empezar de nuevo, huye a Túnez bajo una nueva identidad. Ahora es una mujer que no existe.

