Nápoles, 1950. Cuatro niños juegan a fútbol con tan mala suerte que, el balón, cae en el patio de la casa de una vieja cascarrabias que les retiene el balón para que no jueguen más. La venganza, será terrible.
Ha entrado en el Libro Guinness de los récords como el cortometraje más premiado de la historia tras recibir casi trescientos premios en distintos festivales y certámenes a lo largo de dos años y, aunque es de financiación plenamente española, se rodó en italiano con actores italianos.