La pequeña aldea gala se prepara para recibir a Gudúrix, el sobrino del jefe, quien ha encomendado a Astérix y Obélix la misión de convertirlo en un guerrero. Sin embargo, a pesar de sus aires de prepotencia y auto suficiencia, el adolescente de Lutecia no es más que un gallina. Mientras, los vikingos desembarcan en Armorica dispuestos a encontrar a un «campeón del miedo» pues, tal como les ha asegurado su chamán, esos campeones pueden enseñarles a volar, ya que, según él, «el miedo da alas».


