Rooster Cogburn, un sheriff bebedor y en decadencia, es despojado de su placa por el juez federal Parker, que le acusa de exceso de celo en la búsqueda y captura de forajidos. Pero, inmediatamente después, el propio Parker le confía una nueva misión: capturar a la banda de Hawk que, ha robado nitroglicerina al ejército. Por el camino, Rooster se encuentra con una rígida y adusta misionera, cuyo padre ha sido asesinado por Hawk. Juntos deciden capturar a los delincuentes.


