El 20 de abril de 1945, el ejército soviético lanzó su ataque sobre Berlín. El fin había llegado para la Alemania nazi, y Hitler decidió suicidarse. En Praga, K.H. Frank, secretario de Estado alemán y jefe de policía del Protectorado de Bohemia y Moravia, discutía con sus comandantes cómo transformar la ciudad en una fortaleza inexpugnable, pero los praguenses no pensaban esperar más. Desde la madrugada del 4 de mayo, la gente comenzó a congregarse en las calles y a derribar carteles alemanes. Al día siguiente, comenzó el levantamiento.

