Década de 1950. Una acomodada y modélica ama de casa de Connecticut, lleva una vida aparentemente equilibrada, satisfactoria y programada según los cánones de la familia burguesa norteamericana. Sin embargo, de manera inesperada, tiene que enfrentarse a una gravísima crisis matrimonial y a un mundo exterior que impone límites a las emociones. Un mundo en el que domina el racismo, la intolerancia y la intransigencia sexual.

