Tras ser puesto en libertad de un centro de detención de menores, Wellington se encuentra solo y a la deriva en las calles de São Paulo, sin contacto con sus padres y sin recursos para rehacer su vida. Entonces conoce a Ronaldo, un hombre maduro que le enseña nuevas formas de sobrevivir. Poco a poco, su relación se convertirá en una pasión conflictiva, oscilante entre la explotación y la protección, los celos y la complicidad.

