Richard Stanley soñaba con adaptar al cine el clásico de H.G. Wells, "La isla del Dr. Moreau". Finalmente, a mediados de la década de los noventa logró levantar el proyecto pero, su rodaje se convirtió en una batalla entre el arte y los intereses de la industria de tal intensidad que, acabó con la expulsión del director del filme, despedido apenas tres días después de iniciado el rodaje. Este documental recoge la historia de una película que, pudiendo haber sido una obra maestra del cine fantástico, fue un fracaso estrepitoso lastrado por los caprichos de un Marlon Brando en plena decadencia, un Val Kilmer no menos problematico y, una tormenta tropical que arrasó con el set de rodaje.

