Maria Enders, veinte años después de llegar a ser una actriz famosa por su interpretación de Sigrid, el personaje que fascinó a Helena y la llevó al suicidio, deberá decidir si, ahora que se encuentra en la cima de su carrera profesional, quiere volver a aceptar un papel en la obra de teatro desde la mirada de otro director y, esta vez, interpretando a Helena.

