Carmina es una señora de cincuenta y ocho años que regenta una venta en Sevilla, donde se venden productos ibéricos. Tras sufrir varios robos y no encontrar el apoyo de la aseguradora, inventa una manera de recuperar el dinero para sacar su familia adelante. Mientras espera el desenlace de su plan, reflexiona sobre su vida en la cocina de su casa.


