Ana y Mateo buscan desesperadamente a Lucas, su hijo, que se les ha perdido tras de haberlo dejado unos minutos solo en un frondoso bosque junto a la carretera, como castigo por haberse portado mal. Comienza a anochecer y, a pesar de contar con la ayuda de la policía, siguen sin encontrar al pequeño. Este hecho llevará a la pareja a replantearse su amor, su vida y sus roles familiares.

