Tras haber sido amenazado por el hermano de su novia, Ko decide irse de viaje con su Kawasaki para reflexionar sobre sus posibilidades. Es entonces cuando conoce a Miiyo, una chica con la que se mantiene en contacto. Un día recibe una invitación para visitarla en su isla. Allí la enseña a montar en moto y se enamora de ella. Miiyo aprende muy rápido y ambos demuestran ser una pareja perfecta. Sin embargo, su obsesión por las motos la lleva a transitar un camino muy peligroso.

