Petrita López es una sencilla chica de pueblo que marcha a Madrid tras escuchar los cantos de sirena de la Adela, su amiga del pueblo a la que nota muy cambiada, toda una "señorita", ya que le va muy bien la vida en la gran ciudad. Incluso tiene un pretendiente ingeniero, pero muy indeciso. En la capital, también Petrita tendrá un pretendiente, Javier, un buen chico de su pueblo que debe cumplir con el servicio militar. Como su amiga Adela progresa rápidamente, Petrita va ocupando los puestos que aquella deja vacantes: sirvienta, "cafetera", "alternanta"... pero, a ella, eso de "chica para todo", no le va tan bien como a su paisana.

