En "El hijo único", una campesina se esfuerza al máximo para poder enviar a su hijo a Tokio con tal de que pueda recibir una buena educación. Algunos años después, va a visitarlo, dando por supuesto que será feliz y tendrá una buena posición social. Pero, nada más llegar, se encuentra con la triste realidad: su hijo, está casado, es profesor de la escuela nocturna y vive sumido en la miseria.

