En 1968 el ejército surcoreano creó una unidad secreta formada por condenados a muerte. Bajo pretexto de salir exculpados se les entrenó durante dos años con tal de cumplir una misión, infiltrarse en Corea del Norte con el único objetivo de asesinar a su presidente y propiciar así, una posterior reunificación. Sometidos a un salvaje entrenamiento, estos hombres, la unidad 684, se convertirán en los mejores soldados de Corea. El día señalado llegará pero, justo cuando de comienzo la misión, una llamada de sus superiores la abortará. La película se basa en hechos reales.

