Ambientada en la ciudad de San Petersburgo en las postrimerías de la desintegración de la Unión Soviética, Skryabin, es un veterano de la guerra en Afganistán, un antiguo héroe que dedica su vida a una vieja caldera y a un libro cuya redacción trata de concretar. Su cotidianidad transcurre entre restos de carbón y la visita esporádica de sus decrépitos camaradas. En realidad, su trabajo, en apariencia normal, oculta una cruda verdad: su horno sirve para incinerar los cadáveres que deja a su paso un asesino a sueldo al que llaman "El Sargento".

