Xiabon tiene diecisiete años y no habla una sola palabra de español al llegar a Argentina. Pero, unos días después, ya tiene un nuevo nombre, Beatriz, y un trabajo en un supermercado chino. Su familia vive en un mundo paralelo en una lavandería, lejos de los argentinos. Xiaobin ahorra dinero en secreto y se inscribe en una escuela de idiomas.
