El realizador sobrevuela Sudán en un avión de fabricación casera, cual bandera blanca, para poder aterrizar en la realidad de un país arrasado por la guerra y que se enfrenta a un futuro apocalíptico desde un presente que no lo es menos. Allí, todo un safari de fauna humana le espera: misioneros texanos empeñados en vestir a lugareños desnudos, trabajadores de la ONU, chinos capitalistas, inversores de todo tipo y sudaneses que tienen que soportar a todos los que dicen venir en son de paz. En realidad, solo son las hordas de los nuevos colonos explotadores.
Trailer VO - FR Subt.
Aquel mismo año, 2014, el documental recibiría el Premio Especial del Jurado en el Festival de Sundance, por su valentía.

