Rumanía, 1919. Tras ser condenado a diez años de cárcel a consecuencia del levantamiento de 1907 y después de dos años en el frente, Manlache Preda regresa a su pueblo natal. Cuando llega, se encuentra con que su esposa le ha abandonado y ha vendido sus tierras. Para recuperarlas, Manlache trabajará para el actual propietario pero, cuando el dueño resulte asesinado a manos de dos campesinos, la culpa recaerá sobre el Manlache, y serán el nuevo comienzo de las desgracias para él.

